Buenas a todos!! Hoy por fin ha sido un día tranquilo. Ya lo necesitábamos, primero el lunes con las manometrías y pHmetrías, un caos; después el martes con la masterclass que nos descolocó todo, un lío para reordenar todo. Pero hoy al fin fue un día normal.
A primera hora llegaron los pacientes de la medicación intravenosa, 5 de los 6 pacientes que había para hoy (como ayer llamaron a gente que no era de ese día, pues hoy faltaba gente) llegaron puntuales, así que Inés y yo nos repartimos el trabajo y acabamos pronto de prepararlos. La última paciente que llegó la preparó Inés rápidamente y pronto estaban todos con el tratamiento.
A media mañana empezaron a llegar los pacientes de la medicación subcutánea, la mayoría de ellos se pinchan en casa, por lo tanto nunca había tenido la oportunidad, pero hoy una paciente tenía que aprender a pincharse en la pierna y me tocó enseñarle.
A última hora de la mañana llegó la anécdota del día. La auxiliar se fijó como quitaba las vías y cuando me preparaba para sacar la primera, se empezó a reír. Le hizo gracia que usara guantes para quitar las vías, continuando con que ella ya tendría que tener miles de enfermedades o estar muerta ya, que nunca usó guantes para hacer eso. Pero bueno, yo seguiré haciendo las cosas como aprendí y prefiero prevenir que curar.
Nos vemos en la próxima entrada.

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