Bueno queridos lectores hoy ya vuelvo con la temática inicial del blog y es que sólo podía pasar un día sin que yo no metiese la pata en algún momento. Así para resumir hoy me pinché con la aguja de cargar la medicación el pulgar derecho, que es el dedo que metí en la batidora hace tres semanas (esa es otra historia que ya contaré) y me corté con una ampolla, espero que este fin de semana se recompongan mis dedos para volverlos a machacar el lunes y el martes de la semana que viene, los últimos dos días de prácticas. Pero bueno, eso no es lo que os vengo a contar en el día de hoy porque esos son gajes del oficio que seguro que todas las enfermeras han pasado por ellos en algún momento de su vida.
De lo que os vengo a hablar hoy es de la montaña de apósitos que se ponen para fijar una vía, bueno no tiene que ser necesariamente una montaña eso depende de qué decidan usar para fijarla. Lo que sí es común en todas las enfermeras es utilizar muchos apósitos distintos que se pegan unos sobre otros y que suponen un caos para los alumnos de prácticas (torpes, like me). A la hora de sacar la vía no hay mayor complicación pero cuando le tienes que hacer la cura de la vía (viene siendo sacar los apósitos del día anterior que se encuentran mojados y colocarle unos nuevos) las complicaciones aumentan exponencialmente. Para que os hagáis un mapa mental: hay que despegar los apósitos que quedan por encima de la vía que a la vez están pegados al cabezal del catéter y a los apósitos que se encuentran debajo de éste y todo eso sin que se mueva el catéter y claramente, sin que se salga de la vena. Bueno pues allá fui yo con todas las ganas del mundo a despegarle los apósitos, que, se oponían a mí y hacían todo lo posible por permanecer en la piel de Luis, lo que me enfureció por lo que tiré con más fuerza y al final conseguí sacar lo deseado que venía de regalo con algo no deseado, ¿Ya sabéis de lo que hablo verdad? Sí, del catéter, que se lo quité sin querer... No te lo dije esta mañana pero lo siento Luis por hacer que te tengan que pinchar de nuevo. Ojalá sea lector de este blog.
Consejo del día: si estáis ante esa misma situación lo mejor es ir cortando con unas tijeras o sino con una gasa empapar los apósitos para que se vayan despegando.
Unos días después de yo haber empezado las prácticas llegaron unos apósitos nuevos que ya vienen con todo lo necesario para fijar la vía simplificado en un sólo apósito. Son los siguientes:
He de añadir que a ninguna de las enfermeras les gustan porque no se dan acostumbrado.
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