El primer día ya os dije, ni tan mal, además ese día había venido gente bastante maja a pincharse y todo había ido bien. La cosa empezó a torcerse un poco el segundo día. Como ya os dije la enfermera me deja pinchar a todos los pacientes incluso venas difíciles, siempre con su supervisión. Pues bueno este día me empezó a dejar sola en la consulta a la hora de realizar los análisis. Mientras yo pinchaba ella hacía otras cosas, como ordenar el material, preparar el volante de los siguientes pacientes...
Para colmo empezó a venir gente a la que y aparentemente se le veía mal, uno de ellos me dijo: "Vengo a hablar con el médico sin cita, porque me encuentro muy débil e aldelgazado mucho y estoy poniéndome como amarillo, de que podrá ser?". Como supondréis yo no tenía ni idea y le dije si mejor vaya hablar con el médico que el ya le dice. Tenía cara hasta de que se estaba muriendo, la cara amarillenta y chupado, la verdad me dio mucha pena porque parecía un buen paciente, muy amable, pero al pincharle se me p uso la piel de gallina. Fue como si se empezaran a clavar agujas en las manos, una sensación muy rara, toda la mañana estuve un poco nerviosa.
Me empecé a a emparanoyar yo sola con pincharme, y acabé diciendo a ella si los pinchaba. Esto fue porque también vino un señor que me dio hasta un poco de miedo. Se trataba de un hombre que tanto de ancha como de alto caro le costaba entrar por la puerta, tenía tatuajes que le cubrían todo el cuerpo, hasta en la cara y entró ya con cara de pocos amigos, se sentó en el sillón y me puso mala cara al ver que le iba a pinchar yo. Empecé a buscarle la vena evitando tener un contacto visual con el, se trataba de un señor que era portador de ambos virus, vih y vhc. Tuve que mirar en los dos brazos y eran venas tan difíciles que opte por decirle a la enfermera que no se las encontraba. El se puso algo nervioso, y su gesto de mal humor no cambió.
Fue ahí cuando empecé a pensar que me habían mandado de prácticas a un mal sitio. Bajo mi opinión a pesar de que aprendiese en está consulta a pinchar a la gente perfectamente, pienso que la gente sin experiencia alguna, como yo, que había pinchado tres veces contadas, no se debe de exponer a estos riesgos. Ya que tienen más posibilidades de pincharse, ya sea por su inseguridad o inesperiencia, además que no se les puede deja solos sin supervisión, de hecho fue aquí la primera vez que me planteee pedir cambio de prácticas. Otra cosa que no me gustó demasiado, fue como que a mí me deja también el trabajo sucio de ella de unas cuantas semanas, me puso a hacer papeles con un modelo y ella mientras leía el periódico.
Los alumnos vamos a aprender, no a estar incomodos ni a tener que hacerle el trabajo de ellos de un mes, mientras los profesores de prácticas no hacen nada y apenas miran para nosotros.
Para colmo empezó a venir gente a la que y aparentemente se le veía mal, uno de ellos me dijo: "Vengo a hablar con el médico sin cita, porque me encuentro muy débil e aldelgazado mucho y estoy poniéndome como amarillo, de que podrá ser?". Como supondréis yo no tenía ni idea y le dije si mejor vaya hablar con el médico que el ya le dice. Tenía cara hasta de que se estaba muriendo, la cara amarillenta y chupado, la verdad me dio mucha pena porque parecía un buen paciente, muy amable, pero al pincharle se me p uso la piel de gallina. Fue como si se empezaran a clavar agujas en las manos, una sensación muy rara, toda la mañana estuve un poco nerviosa.
Me empecé a a emparanoyar yo sola con pincharme, y acabé diciendo a ella si los pinchaba. Esto fue porque también vino un señor que me dio hasta un poco de miedo. Se trataba de un hombre que tanto de ancha como de alto caro le costaba entrar por la puerta, tenía tatuajes que le cubrían todo el cuerpo, hasta en la cara y entró ya con cara de pocos amigos, se sentó en el sillón y me puso mala cara al ver que le iba a pinchar yo. Empecé a buscarle la vena evitando tener un contacto visual con el, se trataba de un señor que era portador de ambos virus, vih y vhc. Tuve que mirar en los dos brazos y eran venas tan difíciles que opte por decirle a la enfermera que no se las encontraba. El se puso algo nervioso, y su gesto de mal humor no cambió.
Fue ahí cuando empecé a pensar que me habían mandado de prácticas a un mal sitio. Bajo mi opinión a pesar de que aprendiese en está consulta a pinchar a la gente perfectamente, pienso que la gente sin experiencia alguna, como yo, que había pinchado tres veces contadas, no se debe de exponer a estos riesgos. Ya que tienen más posibilidades de pincharse, ya sea por su inseguridad o inesperiencia, además que no se les puede deja solos sin supervisión, de hecho fue aquí la primera vez que me planteee pedir cambio de prácticas. Otra cosa que no me gustó demasiado, fue como que a mí me deja también el trabajo sucio de ella de unas cuantas semanas, me puso a hacer papeles con un modelo y ella mientras leía el periódico.
Los alumnos vamos a aprender, no a estar incomodos ni a tener que hacerle el trabajo de ellos de un mes, mientras los profesores de prácticas no hacen nada y apenas miran para nosotros.

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