Va pasando la semana y los días y el cansancio se va notando, triste porque aun estamos a martes pero cierto. No es que hoy haya dormido especialmente poco pero estoy especialmente cansada. Hay momentos en los que se me va la cabeza cuando alguien me habla porque quiero acabar lo antes posible, entonces me dedico a sonreir y asentir rápidamente para que continúen con sus lerias. Muchas veces ese método me da resultado, en realidad siempre me dio resultado hasta llegar a las prácticas de carrera. Hoy mi enfermera me enseñó a quitar los sueros, con todo lo que ello implica (cerrar los sueros, controlar la llave de tres pasos, tapar la vía...) y yo me fui quedando con lo que había que hacer pero no retuve los pasos uno a uno porque mi cabeza ya estaba pensando en la comida de hoy (tallarines con salmón, delicioso). Todo iba bien en mi fantasía hasta que me dijo "Estela vete a la 33.2 y quítale el suero al señor como te enseñé antes" y yo la verdad es que iba bastante segura porque, como ya dije, la técnica la sabía e iba con la regla "el orden de los factores no altera al producto". Error mío extrapolar una regla matemática al mundo de la salud. Lo primero que hice fue retirar el suero del árbol y como la presión que ejerce la sangre en ir hacia el suero es mayor que la del suero (ya acabado) en ir hacia la vena, me refluyó la sangre hacia el suero. Al retirarle el sistema me llevé también parte de su sangre. La enfermera me dijo que la próxima vez la atienda de verdad cuando me explique.
Consejo del día: cuando la enfermera te esté explicando algo detalladamente, activar los 5 sentidos ya que hay una probabilidad muy alta de que luego te mande repetir lo mismo a ti en otro paciente.

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